La glomerulonefritis se produce cuando los filtros sanguíneos de los riñones (glomérulos) se inflaman y se cicatrizan. Tiene diversas causas.
Acerca de la glomerulonefritis
La glomerulonefritis se produce cuando los filtros sanguíneos de los riñones (glomérulos) se inflaman y se cicatrizan. Si no se trata, esto puede provocar falla renal.
La glomerulonefritis es uno de los dos grupos principales de enfermedades glomerulares. El segundo grupo es la glomeruloesclerosis, que consiste en el daño a los glomérulos causado por el endurecimiento y la cicatrización de los vasos sanguíneos.

A veces, un tipo de glomerulonefritis puede derivar en otro. Por ejemplo, la forma aguda puede acabar convirtiéndose en crónica. Tanto la forma aguda como la crónica pueden evolucionar hacia una glomerulonefritis rápidamente progresiva. Hay muchas razones por las que esto puede ocurrir. A veces, se debe a un cambio en el estado de salud. Otras veces, se debe a otra infección o lesión. Es importante estar atento a tu estado de salud e informar a tu equipo sanitario si notas algún cambio repentino en tu salud o si apareces algún síntoma nuevo.
Signos y síntomas
Los signos y síntomas de la glomerulonefritis pueden incluir:
- Proteína en la orina (albuminuria/proteinuria)
- Sangre en la orina (hematuria)
- Presión Arterial Alta
- Hinchazón de los tobillos o la cara (edema)
- Necesidad frecuente de orinar por la noche
La orina espumosa puede indicar la presencia de proteínas en la orina (albuminuria/proteinuria). La orina oscura o con color de cola puede ser un signo de sangre en la orina (hematuria). Ciertos medicamentos y colorantes alimentarios también pueden provocar orina de color oscuro. Consulte a un profesional de la salud si no está seguro de la causa.
Causas
La glomerulonefritis puede tener muchas causas. El tipo agudo (repentino) suele estar provocado por una infección, como la faringitis estreptocócica (causada por el estreptococo, un tipo de bacteria). También puede estar provocado por otras infecciones, como el neumococo (otro tipo de bacteria), la varicela (un tipo de virus), la malaria (un tipo de parásito) y otras. Esto se conoce como glomerulonefritis postinfecciosa.
El tipo agudo también puede estar provocado por otras enfermedades, como la glomerulonefritis membranoproliferativa, la nefropatía por inmunoglobulina A (IgA), el lupus, el síndrome de Goodpasture y muchas otras.
Muchas de estas enfermedades se deben a alteraciones en el sistema inmune del organismo que pueden dañar los riñones. El sistema inmune ayuda al organismo a combatir las infecciones. Sin embargo, en determinadas enfermedades, el sistema inmune ataca en cambio a las células sanas. En la glomerulonefritis, el daño que el sistema inmune causa a los glomérulos (los filtros sanguíneos de los riñones) hace que estos pierdan su capacidad para eliminar los desechos y el exceso de agua. También se puede perder sangre y proteínas en la orina. El síndrome nefrótico se caracteriza por la pérdida de cantidades muy elevadas de proteínas en la orina.
Los tipos crónicos pueden estar provocados por la misma enfermedad que causa el tipo agudo. A veces, la glomerulonefritis crónica está provocada por el síndrome de Alport, una enfermedad genética hereditaria que daña los riñones.
En algunos casos, la glomerulonefritis puede estar provocada por determinados fármacos. Por ejemplo, la nefropatía analgésica se debe al uso intensivo y prolongado de ciertos analgésicos, incluidos los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno.
Complicaciones
La glomerulonefritis aguda (repentina) puede ser temporal y reversible, o bien puede empeorar. La glomerulonefritis crónica o rápidamente progresiva puede dar lugar a una enfermedad renal crónica (ERC) o a una falla renal.
Diagnóstico
En muchos casos, los primeros indicios de glomerulonefritis son diversos signos y síntomas, como la presencia de proteínas y sangre en la orina. Los análisis de sangre y de orina también permiten detectar signos de daño renal. Además, puede ser necesario realizar una biopsia renal y otras pruebas.
Pruebas
Los análisis de orina y de sangre permiten detectar signos de enfermedad del riñón. La taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) es un análisis de sangre que evalúa la capacidad de los riñones para filtrar la sangre.
La relación albúmina creatinina en orina (uACR) es un análisis de orina que detecta niveles elevados de proteína (albúmina) en la orina, lo cual es un signo de daño renal.
La relación proteína/creatinina en orina (uPCR) puede utilizarse para detectar determinadas enfermedades del riñón. Este análisis es similar al de la uACR, que mide la albúmina. En lugar de medir únicamente la cantidad de albúmina en la orina, mide todas las diferentes proteínas que puedan estar presentes.
Las pruebas genéticas pueden utilizarse para determinar si una persona presenta una variante genética (cambio) relacionada con determinadas enfermedades del riñón genéticas o hereditarias. Las pruebas genéticas pueden ser solicitadas por un médico o un asesor genético. Un asesor genético es un profesional de la salud con formación especializada en genética y enfermedades genéticas. Puede ayudar a responder preguntas sobre la prueba y sus resultados. La decisión de someterse a una prueba genética se toma tras consultar con un profesional de la salud.
La biopsia renal se utiliza para confirmar un diagnóstico de glomerulonefritis. Una biopsia renal es una prueba en la que se extraen una o más muestras minúsculas del riñón y, a continuación, se examinan con microscopios especiales. Los microscopios permiten observar las muestras con mayor detalle.
Se pueden utilizar pruebas de imagen (como una ecografía o una tomografía computarizada) si se necesita más información para el diagnóstico.
Es posible que también necesite pruebas adicionales para controlar otras afecciones relacionadas con la enfermedad del riñón.
Tratamiento
Resumen
El tratamiento dependerá de la causa o del tipo de enfermedad del riñón que padezcas. Tu equipo sanitario colaborará contigo para elaborar un plan de tratamiento que te ayude a prevenir la enfermedad del riñón o a evitar que empeore. Este plan puede incluir ciertas recomendaciones sobre nutrición y estilo de vida, así como medicamentos. Asegúrate de acudir a todas las citas médicas. La glomerulonefritis puede provocar falla renal, que se trata con diálisis o con un trasplante de riñón.
Medicamentos
Los medicamentos concretos que se utilicen dependerán de la enfermedad que provoque la glomerulonefritis. En ocasiones, puede ser necesario ajustar la dosis o cambiar a otro medicamento. Antes de tomar cualquier medicamento de venta libre o suplemento, consulta a tu equipo sanitario cuáles son seguros.
Es posible que necesite un medicamento para la presión arterial alta llamado inhibidor de la ECA o ARA. Estos dos fármacos controlan la presión arterial alta y reducen la cantidad de proteína en la orina.
Los diuréticos se utilizan para eliminar el exceso de líquido del cuerpo (edema).
Si es necesario, pueden utilizarse medicamentos como la prednisona (u otros esteroides). La prednisona es un tipo de inmunosupresor, es decir, un medicamento que suprime o ‘calma’ el sistema inmune (el sistema de defensa del organismo). Esto puede evitar que el sistema inmune dañe los riñones. También pueden utilizarse otros inmunosupresores.
Nutrición
Las personas con glomerulonefritis pueden necesitar seguir una dieta saludable baja en sal y colesterol. Reducir el sodio (sal) en la dieta puede ayudar a bajar la presión arterial y a controlar la hinchazón (edema). Reducir el colesterol en la dieta puede ayudar a disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Es posible que también tenga que reducir la ingesta de líquidos y agua. Es importante que consulte con un dietista titulado para hablar de cualquier cambio necesario en su dieta.
Preguntas que hay que hacer
- ¿Corro el riesgo de padecer glomerulonefritis?
- ¿Debería hacerme pruebas para detectar la glomerulonefritis?
- ¿Hay algún cambio que deba introducir en mi dieta? Si es así, ¿podría derivarme a un dietista para que me ayude con mi dieta?
- ¿Me recomienda algún cambio en mi medicación?
- ¿Qué más puedo hacer para prevenir la glomerulonefritis o evitar que empeore?

















