Última actualización: Agosto 26, 2025
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
Entre los posibles indicios de que un complemento a base de plantas pueda tener un alto contenido en potasio se incluyen etiquetas en las que se promocione que aporta “apoyo electrolítico”, que es “rico en minerales” o que se trata de “polvos verdes superalimentos”.
Acerca de las vitaminas en la enfermedad del riñón crónica
La mayoría de las vitaminas que necesita tu cuerpo provienen de los alimentos y bebidas que consumes cada día. Tu cuerpo no puede producirlas por sí mismo. Consumir diferentes tipos de alimentos —como frutas, verduras, cereales, lácteos y proteínas (tanto de origen animal como vegetal)— ayuda a proporcionar a tu cuerpo la combinación adecuada de vitaminas.
Si padeces ECR, es posible que tu cuerpo no pueda obtener todas las vitaminas que necesita en las cantidades adecuadas. Esto puede deberse a varias razones:
- Los riñones ayudan a controlar el equilibrio de las vitaminas en el organismo. Con la ERC, algunas vitaminas pueden acumularse en exceso, mientras que otras pueden eliminarse con demasiada facilidad.
- Si tienes poco apetito o tu equipo sanitario te ha recomendado reducir la cantidad de proteínas, potasio y/o fósforo que ingieres, es posible que no estés obteniendo suficientes vitaminas.
- Los productos de desecho que se acumulan en el organismo con la ERC pueden dificultar que este utilice las vitaminas de forma adecuada.
- Si está en diálisis, se pierden algunas vitaminas durante cada sesión.
- Si te han realizado un trasplante de riñón, los inmunosupresores (medicamentos antirrechazo) pueden afectar a los niveles de vitaminas en tu organismo.
Por ello, su equipo sanitario revisará su dieta para asegurarse de que está ingiriendo la cantidad y los tipos adecuados de vitaminas. En función de sus necesidades específicas, es posible que le recomienden tomar suplementos vitamínicos (comprimidos o bebidas) para ayudar a su organismo a mantenerse sano.
Cómo funcionan
Las vitaminas son pequeños nutrientes que tu cuerpo necesita cada día para mantenerse sano. Muchas personas obtienen las vitaminas necesarias a través de la alimentación. Sin embargo, para algunas personas con ERC, una dieta saludable puede no ser suficiente. Por eso, tu profesional de la salud puede recomendarte suplementos vitamínicos para ayudarte a reponer lo que le falta a tu cuerpo.
Tu profesional de la salud y tu dietista especializado en enfermedades renales pueden recomendarte qué vitaminas podrías necesitar en función de tu historial médico y de los análisis de sangre.
Tipos
Los profesionales de la salud pueden recomendarte una o varias de las siguientes vitaminas, en función de tu estado de salud y otros factores:
- Vitaminas del grupo B (complejo B): suelen presentarse en un solo comprimido, aunque también pueden tomarse por separado. Cada vitamina del grupo B tiene una función diferente. Por ejemplo:
- La B9 (ácido fólico) y la B12 (cobalamina) ayudan al organismo a producir glóbulos rojos y a tratar la anemia (bajo recuento de glóbulos rojos), normalmente junto con suplementos de hierro.
- La B1 (tiamina), la B2 (riboflavina), la B3 (niacina), la B5 (ácido pantoténico), la B6 (piridoxina) y la B7 (biotina) ayudan a convertir los alimentos en energía y a mantener sanos los nervios y los tejidos.
- Vitamina C: ayuda al sistema inmune a combatir las infecciones y favorece la cicatrización de cortes y contusiones.
- Vitamina D: ayuda al organismo a absorber el calcio para mantener los huesos fuertes.
- Los riñones ayudan a ‘activar’ la vitamina D. Si padece ERC en etapa 4 o 5, es posible que sus riñones no realicen esta función correctamente. Si esto ocurre, los profesionales de la salud pueden recetarle una forma especial de vitamina D (disponible en forma de comprimido que se toma a diario o de inyección que se puede administrar durante la diálisis).
Existen algunos productos que contienen una combinación de vitamina C y vitaminas del grupo B esenciales, diseñados para personas con enfermedad renal crónica (ERC), que se pueden adquirir con receta médica. Algunos ejemplos son: Nephrocaps, Nephro-Vite, Nephronex, NephplexRx, Renal Caps, Rena-Vite o Kidney-Vite.
Eficacia
A veces puede resultar difícil saber si las vitaminas están surtiendo efecto. Depende de cuáles tomes y por qué las tomas: algunas personas toman vitaminas para tratar un problema de salud, mientras que otras lo hacen para prevenirlo antes de que aparezca. Una forma de saber si una vitamina te está ayudando es fijándote en cómo te sientes. Por ejemplo, quizá notes que tienes más energía o menos dolor nervioso (con las vitaminas del grupo B) o que las heridas se curan más rápido (con la vitamina C).
A veces, los profesionales de la salud te harán análisis de sangre para comprobar tus niveles de vitaminas. Esto es más habitual en el caso de la vitamina D y el ácido fólico (vitamina B9). Si tomas vitaminas para la anemia (nivel bajo de glóbulos rojos), es posible que también necesites análisis de sangre adicionales.
Si tomas vitamina D, intenta tomarla con comida. Esto ayuda a tu cuerpo a absorber (asimilar) una mayor cantidad.
Seguridad
En el caso de las vitaminas del grupo B y la vitamina C, el organismo utiliza lo que necesita y elimina el resto a través de los riñones. Sin embargo, en caso de ERC, es posible que los riñones no sean capaces de eliminar el exceso. Esto puede provocar que se acumulen y causen problemas. Por ejemplo, un exceso de vitamina C puede aumentar el riesgo de cálculos renales, concretamente de cálculos de oxalato cálcico.
Por lo general, no es necesario tomar suplementos de vitaminas A, E y K si padeces ERC. La mayoría de las personas obtienen una cantidad suficiente de estas vitaminas a través de la dieta, incluso con ERC. Además, el organismo almacena estas vitaminas para utilizarlas más adelante. Por lo tanto, tomar una cantidad excesiva puede provocar una acumulación en el organismo y resultar perjudicial.
¡Las vitaminas también son medicamentos! Toma solo las que te recomiende tu profesional de la salud (y en las dosis recomendadas). No empieces ni dejes de tomar ninguna vitamina por tu cuenta; consulta siempre primero con tu equipo de salud.
Preguntas para tu equipo sanitario
- ¿Tengo que tomar alguna vitamina?
- No todas las personas con ERC necesitan suplementos vitamínicos. Habla con tu equipo sanitario para obtener información adaptada a tus necesidades.
- ¿Cómo puedo aumentar el aporte de vitaminas a través de la dieta?
- Tu alimentación es la principal fuente de vitaminas, y los suplementos sirven para cubrir las posibles carencias. Consulta con un dietista especializado en nefrología para encontrar alimentos ricos en vitaminas que te gusten y que se adapten a tu dieta para la ERC.
- ¿Cómo sabré si mis niveles de vitaminas son demasiado bajos o demasiado altos?
- No todos los niveles de vitaminas se pueden medir fácilmente con un análisis de sangre. Habla con tu equipo sanitario sobre cómo comprobar si la dosis de cada vitamina es la adecuada para ti.
- ¿Hay alguna vitamina que deba evitar?
- En casos excepcionales, algunas personas pueden ser muy sensibles a ciertas vitaminas. Por ejemplo, las personas con antecedentes de cálculos de oxalato cálcico pueden necesitar tomar dosis bajas de vitamina C o evitarla por completo. Por lo tanto, consulta con tu profesional de la salud para ver si hay alguna vitamina que debas evitar en función de tu historial médico y tus factores de riesgo.
- ¿Puedo tomar vitaminas “de venta libre” o necesito una versión con receta médica?
- La mayoría de las vitaminas están disponibles “sin receta” (OTC), lo que significa que puede comprarlas sin receta médica. Para muchas personas, las vitaminas de venta libre suelen ser adecuadas. Sin embargo, en ocasiones, una versión con receta puede ser más adecuada para usted. Algunos ejemplos son la vitamina D activada o un multivitamínico diseñado para personas con enfermedad del riñón.
- ¿Debería tomar un multivitamínico?
- Aunque tomar un multivitamínico a diario se considera generalmente seguro para la mayoría de las personas, en ocasiones puede resultar perjudicial. Además, el hecho de que el nivel de una vitamina sea bajo no significa que lo sean todos. Por último, es posible que las dosis de las vitaminas individuales en un producto multivitamínico no sean suficientes para satisfacer tus necesidades de salud. Por lo tanto, habla con tu equipo sanitario sobre qué opción es mejor para ti: un multivitamínico o productos vitamínicos por separado.


















